Trucos para no picar mientras cocinas

Comer deprisa y sin consciencia es un maltrato a nuestro cuerpo y a nuestra autoestima

Terminas de trabajar, llegas a la cocina y te poner a preparar la comida. A los dos minutos ya estas abriendo la nevera en busca de algo para picar. Abres el bote de frutos secos, el coco rallado, embutido, las aceitunas… Sin consciencia y ensuciando más de la cuenta desconectas con esa acción de comer desconectada.

Quizás muchas de vosotros me digáis, pero Cristina, son picoteos saludables, claro que sí! No lo niego. Pero, ¿dónde esta el problema? El lugar y el estado en el que hacemos ese picoteo.

Probablemente te sientas identificado/a

  • Comes de la bolsa

  • No utilizas cubiertos

  • Ensucias más de la cuenta

  • No prestas atención a lo que cocinas

  • Te sientes culpable después

Considero que no es el producto que comes el problema. El problema reside en la energía negativa con la que comes, las emociones que te genera ese hábito y la falta de amor que le estas poniendo al momento de cocinar.

El momento de cocinar puede llegar a ser un espacio de tiempo tan bonito en nuestra vida. Al final la comida es energía, si tratamos con amor nuestros alimentos y platos nuestras digestiones serán mucho mejores que si preparamos la comida con prisas, rabia o enfado.

En mi propia experiencia, trabaje durante muchos años en la cocina de mi restaurante familiar… Allí me acostumbre a picar mientras cocinaba a estar todo el día con algo en la boca… Intentaba todo lo que se me venia a la mente para intentar cambiar ese patrón, chicles, el hueso de una aceituna… intentaba mantener mi boca ocupada para no picar.

En las primeras horas podía hacerlo, pero pasado cierto tiempo volvía a picar. Cuando empezaba ya no podía parar… Era mi hábito y algo super normal en mí.

Recuerdo durante muchos años tener que dejar la cocina a medio servicio o la cocina de mi casa sucia porque veía que el picoteo no paraba… Me marchaba para tranquilizarme y separarme de ese momento.

¿Cómo dejar de picar mientras cocinamos?

Me costo mucho, muchísimo romper ese patrón de comer mientras preparaba la comida. Recuerdo leer un libro de una autora americana que decía «cuando empezaba a recuperarme de mi adicción a la comida me ponía un esparadrapo en la boca para no picar mientras cocinaba». Durante cinco días lo probé… la meditación que hice durante esos días fue bruta… Mi mente y mis manos me llevaban a picar constantemente… El esparadrapo no me dejaba comer… Debía ir hacía dentro para reconocer que emoción me estaba limitando en ese momento.
Si alguien quiere probar esta meditación, es totalmente reveladora.

«Un hábito negativo puede ponerte en modo negativo durante todo el día»

  • Hacer guisos y comidas complejas cuando estoy de buen humor. 

    El autoconocimiento me ha llevado a saber diferenciar cuándo me encuentro bien o mal de humor. Se que la energía con la que cocino mis alimentos es energía que acabaré comiéndome. Así pues, si estoy con poco energía o con energías negativas intento basarme en lo simple: una ensalada, una verdura a la plancha y chispum

  • Dejar de cocinar cuando empiezo a picar

    Hay días que no es mi días, que llego enfadada del trabajo, estoy cansada o no estoy serena. Cuando percibo que empiezo a complicarme la vida, que estoy desorganizando la cocina, haciendo mil cosas, picando más de la cuenta…. Cierro los fogones, lo dejo todo como esta y me marcho a tomar el aire!

  • Escuchar música y podcast interesantes mientras cocino

    Hacer del momento de cocinar un ritual. Me preparo mis auriculares, busco un podcast que me guste y me pongo un delantal…. Y manos a la obra… Me paso horas y horas en la cocina disfrutando.

  • Llamar a un amigo o familiar mientras cocino

    Mientras hablas con alguien estas disfrutando del momento, manteniendo una conversación agradable y estando presente. Es uno de los hábitos que más me gusta practicar.

  • Planificar mis comidas el fin de semana

    El domingo es el día en que preparo la base de la mayoría de mis platos. De esta manera durante la semana no tengo que perder el tiempo cocinando… Una de las cosas que más me ha ayudado es tener siempre lista la cena, cremas de verduras o sopas. Por las noches es el momento del día en el que más picaba.

  • No cocinar mil guisos a la vez

    Cuando me ponía en la cocina solía tener los tres o cuatro fogones activos, el horno y porque no tenía más manos. Ahora intento tener en el fuego una única olla y mientras se cocina algo limpio la nevera, pelo vegetales para la próxima receta o ordeno. El multitasking me llevaba a la frustración y la frustración a comer más.

Cada persona un mundo

Cada persona tiene una manera de cocinar, de preparar sus platos y nutrirse.

Con el tiempo descubrí que la manera en que me relacionaba con la comida, estaba directamente relacionado en cómo me relacionaba conmigo misma.

Entendí que todo es energía y que la energía en mis platos era la energía con la qué nutria mi cuerpo.

Con constancia y perseverancia, todo mal hábito puede mejorar.